
"El proyecto no conformó a ASSA". Con esas palabras el gobernador Hermes Binner explicó las razones por las cuales el gobierno provincial no cumplirá con la ley que ordena expropiar terrenos ubicados en la zona suroeste de la ciudad, para evitar que -ante lluvias importantes- el agua ingrese demasiado rápido a la ciudad y provoque anegamientos como los de fines de marzo del 2007.
Hermes Binner estaba despierto cuando hizo esas declaraciones. Vale la pena aclararlo, porque luego de su exabrupto sobre el voto de los santafesinos (dijo que habían votado a Reutemann por padecer Síndrome de Estocolmo) pidió disculpas diciendo que estaba "dormido" cuando lo entrevistaron. Aquí estaba despierto cuando, sin parpadear, le atribuyó a ASSA la responsabilidad de evaluar un proyecto que está en la órbita del Ministerio de Aguas y Servicios Pùblicos y no de ASSA, porque no tiene que ver con el agua potable sino con los escurrimientos hídricos.
La única verdad es la realidad. Y la realidad indica que la carta del Ministerio enviada al municipio no habla del proyecto y su calidad, sino de que no hay dinero para pagar 1,5 millones de pesos (lo que valen las expropiaciones) y tampoco técnicos para darle curso al proyecto definitivo de la obra, una vez que los terrenos sean expropiados.
Si la provincia no paga, la ley se caerá y no habrá lagunas de retardo en Rafaela. Donde parece que hay algunos retardados, al menos para tomar decisiones que beneficien a los ciudadanos que no tienen la suerte de ser rosarinos, es en el Estado provincial.
La verdad no se mucho sobre este tema, pero esta frase "Y la realidad indica que la carta del Ministerio enviada al municipio no habla del proyecto y su calidad, sino de que no hay dinero para pagar 1,5 millones de pesos", me hace acordar a una frase, que si no me equivoco la dijo Duhalde, donde explicaba por qué cuando te dicen que no hay presupuesto, lo que te están diciendo en verdad es "no es una prioridad"
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